La pasta parece el plato más fácil del mundo. Y en cierto modo lo es. Pero hay ciertos errores muy habituales que arruinan el resultado final. ¿Cuántos de estos cometes tú? 1. Usar poca agua La…
La pasta parece el plato más fácil del mundo. Y en cierto modo lo es. Pero hay ciertos errores muy habituales que arruinan el resultado final. ¿Cuántos de estos cometes tú?
1. Usar poca agua
La pasta necesita espacio para moverse. La regla general es usar al menos 1 litro de agua por cada 100 gramos de pasta. Con poca agua la pasta se pega y no se cocina uniformemente.
2. No salar el agua
El agua de cocción de la pasta debe estar bien salada, como el mar, dicen los italianos. Sin sal, la pasta quedará sosa por mucho que sazonemos la salsa después.
3. Añadir aceite al agua
Este es quizás el error más extendido. El aceite crea una película sobre la pasta que impide que la salsa se adhiera. No lo hagas.
4. Enjuagar la pasta después de cocinarla
Con el enjuague eliminas el almidón superficial que es precisamente lo que hace que la salsa se quede pegada a la pasta. Nunca, nunca enjuagues la pasta.
5. Cocinarla demasiado
La pasta al dente no es una excentricidad italiana, es la forma correcta de comerla. Retírala uno o dos minutos antes del tiempo indicado en el paquete.
6. Escurrir demasiado bien
Conserva siempre un vaso del agua de cocción. Este agua cargada de almidón es oro puro para ligar la salsa con la pasta.
7. No mezclar la pasta con la salsa en la sartén
Nunca pongas la salsa encima de la pasta en el plato. Siempre al revés: escurre la pasta y termina de cocinarla 1-2 minutos en la sartén con la salsa.
8. Romper los espaguetis
Sí, lo sé. Es tentador. Pero los espaguetis largos tienen una razón de ser. Sujeta el puñado verticalmente y empuja suavemente hacia abajo mientras el agua ablanda la base.
9. Usar la pasta equivocada
Las pastas largas van bien con salsas líquidas. Las cortas y huecas, con salsas densas que se meten dentro.
10. Añadir la pasta antes de que hierva el agua
El agua debe estar en un hervor fuerte y sostenido antes de añadir la pasta. Si no, quedará blanda y pegajosa.
1. Usar poca agua
La pasta necesita espacio para moverse. La regla general es usar al menos 1 litro de agua por cada 100 gramos de pasta. Con poca agua la pasta se pega y no se cocina uniformemente.
2. No salar el agua
El agua de cocción de la pasta debe estar bien salada, como el mar, dicen los italianos. Sin sal, la pasta quedará sosa por mucho que sazonemos la salsa después.
3. Añadir aceite al agua
Este es quizás el error más extendido. El aceite crea una película sobre la pasta que impide que la salsa se adhiera. No lo hagas.
4. Enjuagar la pasta después de cocinarla
Con el enjuague eliminas el almidón superficial que es precisamente lo que hace que la salsa se quede pegada a la pasta. Nunca, nunca enjuagues la pasta.
5. Cocinarla demasiado
La pasta al dente no es una excentricidad italiana, es la forma correcta de comerla. Retírala uno o dos minutos antes del tiempo indicado en el paquete.
6. Escurrir demasiado bien
Conserva siempre un vaso del agua de cocción. Este agua cargada de almidón es oro puro para ligar la salsa con la pasta.
7. No mezclar la pasta con la salsa en la sartén
Nunca pongas la salsa encima de la pasta en el plato. Siempre al revés: escurre la pasta y termina de cocinarla 1-2 minutos en la sartén con la salsa.
8. Romper los espaguetis
Sí, lo sé. Es tentador. Pero los espaguetis largos tienen una razón de ser. Sujeta el puñado verticalmente y empuja suavemente hacia abajo mientras el agua ablanda la base.
9. Usar la pasta equivocada
Las pastas largas van bien con salsas líquidas. Las cortas y huecas, con salsas densas que se meten dentro.
10. Añadir la pasta antes de que hierva el agua
El agua debe estar en un hervor fuerte y sostenido antes de añadir la pasta. Si no, quedará blanda y pegajosa.
¿Te ha gustado este artículo?